No dio tiempo de nada. Todo paso tan rápido y al final ni los planes precisos y organizados dieron la oportunidad. No hubo miradas significativas ni sonrisas expresivas. No hubieron lágrimas saladitas de por medio ni dulces besos rosa. Se ahorraron cada abraso y ni siquiera se levantaron las manos. Ni que decir de los asentimientos cordiales o las palabras inéditas. El tiempo lo dispuso así. Así lo acepto la vida. No hubo ningún adiós, y lo que no te mata te fortalece.Hoy entiendo lo difícil del camino, y se porqué las baldosas bailan bajo mis pies. Aprendí como y donde pisar sin caer, y también cuales son las rutas que debo recorrer.Pero cuando llueve, cada gota se llena con tu ausencia y moja el suelo que hoy camino...Tengo miedo de volver a caer
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